Creación chamánica

Creación chamánica
Abrazo indálico

Por Juliana González Molina

lunes, 23 de noviembre de 2009

Tiempo de centro

Ahora sabemos que en los arquetipos de nuestra especie hay impreso un buen sueño de una nueva humanidad equilibrada, unida y en paz consigo misma, pero también sabemos que para poder encarnar este buen sueño es preciso liberar los rezagos de todas las pesadillas que nos atormentaron en el pasado. Lo que más nos pide la tierra en este tiempo es purificación. Nuestro ADN debe ser limpiado desde la raíz más profunda, toda la información que nos ata a los errores que cometió la vieja humanidad debe desaparecer.

Nuestra memoria genética debe estar limpia, como recién nacida. Nos preparamos para el gran nacimiento de la edad dorada, del quinto reino, de la tierra arco iris. Esta preparación exige un gran compromiso, ante todo con nosotros mismos. Todo se mueve muy rápido, adentro y afuera, todos los procesos de cambio se aceleran. Tanto movimiento nos hace sentirnos sin piso, de ahí la proliferación de terapias, ceremonias sagradas y todo tipo prácticas de sanación, de ahí que busquemos medicina en todos los lugares que prometen un camino de luz.

Ahora la vida nos muestra que el centro no está en nuestra relación con un maestro, con una escuela, con una pareja, con un grupo social, con un trabajo o con los bienes materiales que hemos alcanzado. Ahora recordamos que el centro está en la relación con nuestra propia divinidad interior, con en ese yo esencial, eterno y divino que mora en el jardín sagrado de nuestro corazón. La vida nos está mostrando que tenemos que aprender a sanarnos a nosotros mismos, porque en el porvenir todos seremos nuestros propios médicos, nuestros propios chamanes, nuestros propios maestros. No reinarán las jerarquías ni las pirámides de poder, sino los círculos sagrados y el respeto por la verdad de cada uno. No reinará la desigualdad porque cada persona habrá aprendido a gobernarse a sí misma, y todos tendremos las mismas oportunidades de realización personal.

La creación chamánica está integrada por hombres y mujeres medicina, por seres íntegros y completos que no dependen de nada ni de nadie para poder ser, por creadores y sanadores de sí mismos y del mundo en el que viven, por artistas y poetas que han hecho de sus propias vidas su más digna obra de arte. El porvenir no existe en el mañana, hay que conjurarlo en el Ahora.


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Canto, poesía, mito y divinidad interior